El Callao.
Centro histórico del Callao.
El área que va desde la Catedral del Callao, en la Plaza Mayor, hasta las Plazas Grau y Emilio San Martín y sus calles aledañas, delimitan la zona más turística, pintoresca y colorista del municipio.

Calles peatonales estrechas con fachadas de intensos colores, pobladas de tiendas de ropa, artesanías, restaurantes, cafeterías, bares y locales de baile y ocio donde resuena la salsa. Caminar por estos animados paseos bajo las cintas de colores que cuelgan desde los tendidos eléctricos y telefónicos resulta encantador.

También merece la pena la visita al pasaje de la Calle Constitución, con sus galerías de arte y sus cafeterías y restaurantes de aire bohemio.

Más allá, como en tantas ciudades portuarias, las instalaciones industriales, los antiguos edificios abandonados y las barriadas humildes que asientan la población empleada en ellas, son mucho más desorganizadas y descuidadas, afeando las afueras.

La Punta.
Esta barriada del Callao es, a día de hoy, una tranquila y agradable zona turística con y un núcleo importante de la Armada peruana, por lo que es muy común el ir y venir de marinos uniformados.

Me cuenta mi anfitrión, José Domenack, que esta zona fue poblada por una importante comunidad de inmigrantes italianos que llegaron, por el puerto del Callao, y fueron prosperando con el paso de los años, construyéndose pintorescos palacetes familiares de gran belleza, muchos de los cuales aún se conservan en pie dando mucho encanto a sus calles.

Por desgracia, la modernidad, la especulación urbanística y el abandono de muchos de ellos junto con una combinación de materiales de construcción pobres y la lógica humedad del océano, ha provocado que desaparezcan buena parte de ellos, restándole parte del encanto clásico y colorista a la zona.

Plaza de Armas de La Punta
Destaca su ajardinada Plaza de Armas con un templete para música, a ella que se asoma la Iglesia del Sagrado Corazón y diversos palacetes, dependencias administrativas, culturales, formativas y religiosas.

A escasamente dos cuadras de distancia, el Malecón Pardo de la Punta con el Mirador de la Punta, zonas de playa y restaurantes.

La Playa Cantolao, de piedras negras, con un largo paseo marítimo en el que se sitúan algunos de los restaurantes más destacados de la zona, ofrece también unas bonitas vistas al puerto deportivo.

José nos lleva a almorzar a uno de los sencillos restaurantes, con muchos años de tradición, que el ya visitaba en su juventud. Maryluz, Cone, José y yo tomamos mesa en la terraza de Don Guiuseppe. Siguiendo su consejo, probamos los deliciosos panes con pejerrey (lo que en España llamaríamos un bocadillo de boquerones rebozados en tempura y con salsa mahonesa), acompañados por cerveza Cusqueña.

Fortaleza Real Felipe
Fortificación histórica de la época virreinal construida en el siglo XVIII por el Imperio Español para la protección de la bahía del Callao, principal puerto del Virreinato del Perú, que en la actualidad lo continúa siendo.


Donde comer:
Don Giuseppe: (La Punta) Restaurante popular, fritura, cervezas y muy recomendable el Pan con Pejerrey (en España lo llamaríamos bocadillo de boquerones rebozados en tempura).
Ver también (de este viaje):
El centro histórico de Lima. – 1000rutas
Miraflores, Barranco, el balcón al Pacífico de Lima. – 1000rutas
