La frontera entre Europa y Asia.

Los límites entre continentes son, en cierto modo, una cuestión de convención geográfica que cuando se comparte una importante masa de tierra complica la labor de delimitar la frontera, como se da en el caso de Europa y Asia.

Por otra parte, ciertas corrientes de opinión consideran que estos territorios componen un único continente, Eurasia, en base a un cierto modelo continental y del número de continentes, diferente al más comúnmente entendido. También en esto hay divergencias, situando el número de continentes de entre 4 hasta 7, en función de distintos criterios.

El caso concreto de la división Europa-Asia.

Volviendo este asunto, el límite entre ambos es simplemente una construcción histórica y cultural que se caracteriza por empleo (menos usual) de cordilleras y ríos para el establecimiento de su frontera, si bien, esta ha cambiado muchas veces a lo largo de la historia.

La frontera entre Europa y Asia a menudo se define siguiendo el Mar Egeo, el Mar Caspio (técnicamente, un lago), el Estrecho de Turquía, el Mar Negro, el Gran Cáucaso, el Río Ural y los Montes Urales. O resumiendo: esta frontera se sitúa en los Montes Urales.

Al no ha existir un océano que separe ambos continentes, existen ciertas controversias para trazar la línea exacta y tiende a presentar cierto sesgo hacia el lado europeo.

Como curiosidad, en los límites entre continentes de todo el planeta solo existen tres fronteras terrestres. Estas se encuentran entre Asia-Europa, África-Asia, y entre América del Norte y América del Sur.

Evolución histórica de la frontera entre Europa y Asia.

La separación continental original fue inventada por los antiguos marineros griegos que citaron a estos continentes de manera diferenciada, como actualmente les conocemos. Las dos masas de tierra estaban separadas por un complejo canal que fluía desde el mar Egeo hasta el mar de Azov. Sin embargo, los griegos veían el continente como entidades físicas con un significado cultural o contenido político mínimo.

El sistema triple de Herodoto (con los conocimientos geográficos del momento) dividió el viejo mundo en tres: Europa, África y Asia. Sin embargo, este límite entre Europa y Asia siguió siendo inusual incluso entre los geógrafos griegos y el propio Herodoto.

Anaximandar colocó el límite entre Asia y Europa a lo largo del río Phasis y esta convención también fue seguida por Heródoto en el siglo V a.C. No obstante, surgió una nueva convención en los siglos siguientes que trazaba los límites continentales a lo largo del Tanais o el moderno río Don.

Entre la Edad Media hasta el siglo XVIII, la división tradicional de Eurasia (que ideó Ptolomeo) en dos continentes, puso los límites a lo largo del Estrecho de Turquía, el Mar Negro, el Mar de Azov y el río Don.

Ya en 1725, Philip Johan Von Strahlenberg (explorador y oficial del ejército sueco) partió del límite del Don al trazar una línea fronteriza a lo largo del Volga a través de Samara Bend y a lo largo de los Montes Urales, siendo esta delimitación la que ya llegado hasta nuestros días.
Su frontera siguió las cadenas de los Montes Urales, por el Río Emba a la costa norte del Mar Caspio, y la Depresión Kuma-Manych que existe en el Mar Negro. Esta depresión se basa su nombre en el de dos ríos que se encuentran en la parte norte de las montañas del Cáucaso y actualmente se considera que son el límite exacto.

La función de los geógrafos soviéticos.

A mediados del siglo XIX, habían surgido tres trazados principales de la frontera entre ambos continentes. Uno se trazó a lo largo del canal Volga-Don, el segundo siguiendo la depresión de Kuma-Manych hasta el río Ural, mientras que el tercero sigue la cuenca del Gran Cáucaso hasta el mar Caspio.

En el segundo caso, la línea fronteriza que sigue la Depresión de Kuma-Manych hasta el Mar Caspio, es la convención más popular en la actualidad.

En cuanto al tercer caso, los geógrafos soviéticos recomendaron que el límite entre los dos continentes se situara a lo largo de la bahía de Baydaratskaya, a lo largo del pie oriental de los Montes Urales. La definición soviética del límite colocó al Cáucaso completamente en Asia, mientras que los Urales estarían completamente en Europa.

¿Por qué establecer en los Urales la frontera entre Europa y Asia?

La cuenca del monte Ural forma un límite natural que separa los dos continentes. Esta cordillera tiene un promedio de 900 a 1.200 m.s.n.m. siendo el monte Narodnaya el pico más elevado con 1.894 metros. Desde el Mar Ural, los Montes Urales siguen el río Ural, no navegable, que termina desembocando en el Mar Caspio.

El Mar Caspio forma el siguiente segmento importante de la frontera. Este llamado mar, que técnicamente es un lago, tiene 1.200 kms de largo y 436 kms de ancho, lo que lo convierte en un gran cuerpo de agua completamente cerrado.

Distintas interpretaciones de los límites entre Asia y Europa.

Tomando como frontera natural euro–asiática son los Montes Urales, trazar una línea concreta se vuelve extremadamente complicado. Estas son las líneas propuestas por diferentes actores:

A > Definición de «Strahlenberg». Solo se enseñó en la época soviética de Rusia y hoy día ha caído en desuso. Sigue los Montes Urales – río Emba y depresión de Kuma Manych (en los ríos Kuma, Manych y el bajo Don)
B > Opción de Naciones Unidas, siguiendo los Montes Urales y el río Ural.
C > Cabo del Estrecho de Yugorsky – Montañas Pay Khoy – Montañas Urales – Río Ural.
D > Frontera entre los Montes Urales y Kazajistán.
E > Estribaciones del Norte del Cáucaso.
F > Líneas en la cuenca del Gran Cáucaso (definición convencional moderna).
G > Estribaciones del sur del Cáucaso.
H > Meso – Cáucaso en los ríos Rioni y Kura.
I > Líneas sobre el Cáucaso Menor y los ríos Araks y Kura.
J > Antigua frontera de la Unión Soviética.

Conclusiones.

La confusión que rodea la definición de los dos continentes lleva a que muchos geógrafos identifiquen solo seis continentes, fusionando Europa y Asia para formar Eurasia.

La división de Eurasia en dos continentes se apoya en el esfuerzo de los geógrafos y académicos europeos que buscaban separar su región del mundo. Por ello, para muchas personas resulta difícil aceptar a Europa y Asia como continentes separados en cualquier contexto distinto del estudio de la historia del siglo XX, por lo que se puede decir que entre Europa y Asia, los límites históricos triunfan sobre los criterios geográficos convencionales, llegando a ser algo arbitraria su demarcación según quien la promulgue.

Esta frontera se ha movido desde su primera concepción de la antigüedad clásica. Los distintos cambios reflejan las diferencias culturales, lingüísticas y étnicas entre Oriente y Occidente, algunas de las cuales varían en un espectro en lugar de ser una línea divisoria nítida. Según la Agencia Medioambiental Europea (EEA), el límite entre ambos continentes se sitúa en los Montes Urales y río Ural, siguiendo la opción B antes descrita.

Todo ello genera importantes características como las siguientes:

– La frontera oriental entre los dos continentes divide a Rusia en dos, una parte europea y otra asiática. La distribución de personas es significativamente desigual entre las dos partes del país, siendo la parte europea el hogar de más del 75% de la población del país, mientras que físicamente, la inmensa mayoría de la superficie del país se encuentra en Asia.

– El no reconocimiento universal de esta división permite que algunos geógrafos sitúen al país de Georgia por completo en Europa, mientras que otros lo clasifican como un país transcontinental. Esto mismo ocurre, con más o menos debate con otros países transcontinentales como Turquía, Kazajistán y Azerbaiyán.

– Algunos geógrafos también ubican a Chipre en Asia, aunque a menudo se acepta que el país está incluido en la definición moderna de Europa. De acuerdo con el requisito geográfico de la UE, la definición de Europa está entrelazada cultural y geográficamente y, por lo tanto, está sujeta a discrecionalidad política.

– En el modelo de 4 continentes, Eurasia y también América se combinan como continentes, completándose la lista con África y Oceanía.

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