¿En que consiste un viaje?

Vaya por delante, curioso lector que has caído por aquí, que todo lo en esta poblicación leas es tan solo una opinión personal, basada en mis gustos, mis aficiones, …, en definitiva, en mis experiencias y las reflexiones a las que he llegado en funcion de todo lo anterior.

Por centrar el tiro …

Está claro que cada persona es un mundo. Cada viaje es distinto y por tanto, en esto de viajar como en casi todo en la vida, hay múltiples enfoques y unos no tienen por qué ser mejores, a priori, que otros.

Pero convendrás conmigo en que viajar es algo maravilloso, que cada viaje es irrepetible, y por supuesto, que en muchos casos es algo que te ha costado un esfuerzo en dinero y disponibilidad que hace que merezca aún más que lo aproveches al máximo.

Desierto de Los Monegros

Cada viaje de los que aquí, en www.1000rutas.com te hablo (un tipo que viaja en moto y deja por escrito sus vivencias), es una oportunidad de sorprenderte con lugares nuevos, de conocer a otras personas, de probar comidas diferentes, de vivir por una fracción de tiempo una vida distinta de la que generalmente es tu vida cotidiana.

Riobamba, El corazón de los Andes ecuatorianos. a cerca de 3000msnm

Unos pocos han logrado convertir su viaje en su plan de vida, pero para la inmensa mayoría de «viajeros a tiempo parcial» que tan solo podemos hacer una escapada de vez en cuando, esos otros «overlanders» son una inspiración, en cierta medida, y por supuesto una fuente de información y aprendizaje.

Con Charly Sinewan
Con Charly Sinewan un lluvioso día de septiempre en Pirineos.

En mi caso, después de haber realizado unos cuantos viajes de muy distintas maneras, y siendo este un sitio donde hablo de viajes y motos, me voy a centrar en eso… 

 

¿que busco cuando viajo en moto?

Planes flexibles

Aunque mentiría si dijera que siempre viajo sin planes, ya que en algunas ocasiones un determinado evento o lo ajustado de las fechas, marca en gran medida el viaje, lo cierto es que trato de dejar lo más abiertas que puedo las posibilidades.

Para empezar, procuro no reservar de antemano el alojamiento. Creo que merece la pena ir disfrutando de la ruta sin prisas por llegar a algún lugar concreto porque tenga reservada allí la estancia.

Prellezo
Prellezo

Con esta filosofía he encontrado y conocido muchos lugares que, de antemano, ni siquiera había oído hablar, y que ahora, gracias a ello, puedo recomendar a otros viajeros…

Porque esa es otra de las cosas apasionantes que tiene viajar: «contar batallitas«

 

El viaje comienza mucho tiempo antes.

Seas como seas, tiempo antes de girar la llave de contacto, desde el momento en el cual el viaje comenzaba a dibujarse en tu cabeza, has podido empezar a disfrutarlo. Documentarse sobre las cosas interesantes que hay en la zona a la que proyectas viajar forma parte de las recompensas que te brindará tu viaje.

Al documentarte irás ganando día a día en ilusión, en seguridad y por supuesto, descubrirás cosas que ni imaginabas de aquellos lugares que esperas atravesar.

Informarse sobre los lugares no tiene porqué convertir después al viaje en una «yincana» de la que seas cautivo durante tu periplo, pero si te ayudará a sacar el mayor partido a tu tiempo cuando estés allí. No obstante, generalmente siempre alguien te recomendará sobre la marcha cosas de las que no sabías nada y que en muchas ocasiones se convertirán en un gran descubrimiento.

 

Dedícale tiempo a lo que realmente te gusta.

Esto es muy relativo, dado que no es lo mismo si viajas solo y no tienes a nadie con quién consensuar los planes, o si viajas acompañado o incluso formando parte de un grupo más o menos nutrido de gente, donde generalmente habrá distintos gustos y opiniones sobre como aprovechar la jornada.

La Ruta 60 cruza el Río Bolivar para adentrarse en las tierras cafeteras de las laderas andinas.

En la medida de lo posible, si eres aficionado a la fotografía, dedícale el máximo posible de tu tiempo a parar y capturar tus recuerdos. Si lo que te gusta es la gastronomía, aprovecha estas jornadas para disfrutar procurando que nadie condicione en exceso tus deseos. Puede ser que te motiven cosas como catar bebidas, visitar enclaves históricos o culturales, practicar ciertos deportes o actividades lúdicas, etc… ¡Hazlo! ¡Eres el dueño de tu tiempo, exprímelo al máximo porque el instante que se escapa, ese ya no va a volver!

A veces viajas con personas estupendas, pero que prefieren la barra de un bar a la carretera hasta un lugar por descubrir. En casi todos los sitios hay cerveza, pero no siempre vas a poder disfrutar de algunos paisajes… si tus compañeros priorizan los botellines, quizás prefieras continuar tu camino a tu ritmo….

Y eso si: procura dedicarle lo menos posible a otras cosas que seguramente podrás hacer luego, cuando te instales en tu habitación del hotel, o mejor aún, cuando vuelvas a casa y retomes tu rutina. Ya sabes, atiende si te apetece a las «redes sociales», pero procura que ello no te robe el tiempo del que dispones para saborear de ese lugar y las personas que te rodean.

 

Comparte tu viaje con los demás.

Esto es muy amplio, y no me refiero a las redes sociales: que si quieres, también, con el debido sentido común.

Comer a pie de carretera
Comer a pie de carretera

Sobre todo si viajas solo, te van a surgir un montón de ocasiones en las que entablar un rato de charla en los sitios donde pares a comer, a tomar algo o simplemente a descansar. Disfruta de hacer un alto para beber café, un refresco, etc, y procura olvidarte de la wifi. Sonríe y sé abierto con la gente que te rodea.

En ciertos lugares despertarás mucha curiosidad sana, y para algunas personas que nunca han salido de un pequeño entorno, serás alguien que llega de otro mundo provocando un corto un paréntesis en su monotonía diaria.

La mayoría te contarán con orgullo los pequeños «tesoros» desconocidos que tiene su zona.

Con Manu Rincón
Con Manu Rincón

También a tu regreso, reúnete con amigos a tomar algo y charlar del viaje. Será una excusa perfecta para pasar un rato con tu gente más cercana y en algunos casos, también una experiencia motivadora para futuros proyectos, quizás mutuos.

 

Reflexiona y sigue documentándote

Viajar a lugares desconocidos implica en la mayoría de las ocasiones cambiar la perspectiva previa que de ellos tenemos. En la inmensa parte de los casos será a mejor, salvo que alguna circunstancia negativa, cosa poco probable, nos la empañe.

Tanger, Marruecos. Paseando por sus bulliciosos mercados

Es normal tener prejuicios de los lugares, las gentes y las costumbres, de las zonas que vamos a recorrer.

Buena parte de los destinos arrastran una fama alejada de la realidad.

En algunos casos esta imagen está sobrevalorada y tu viaje te desmitificará. En otros casos, por contra, esta fama será negativa, por circunstancias quizás pasadas o imprecisas, y tu vivencia te demostrará que no era tal.

Plaza Berrío, centro de Medellín. La gente va y viene de compras, come distraidamente o toca música.

Si bien es cierto que hay que valorar ciertas opiniones que nos puedan dar sobre algunos lugares, también lo es que no puede tomarse por cierto todo lo que nos digan. Generalmente los destinos son más seguros y civilizados de los que a veces pensamos.

Por otra parte, también te encontrarás en el camino historias que desconocías, o simplemente lugares que te despierten una curiosidad y que en ese momento no puedas satisfacer plenamente.

Una noche, contra pronóstico acabé en NIS (sur de Serbia) y sin saberlo estaba en una ciudad cargada de historia. Allí encontré entre otras muchas cosas, un campo de concentración Nazi. A mi regreso dediqué días a conocer más sobre esta ciudad. Todo ello lo puedes leer «Viaje al corazón de los Balcanes«

De regreso, ya en tu casa, será muy positivo tomarte un tiempo para sacar tus propias conclusiones sobre lo que has visto y conocido. Desmitificar algunas opiniones, deshacerte de muchos prejuicios y sustituirlos por tu experiencia. Profundizar en el porqué de las cosas que has observado, en la historia que rodea a todo ello.

El viaje te brinda la oportunidad de enriquecerte. Todo esto me trae a la memoria siempre el conocido texto «Ítaca» del griego C. Cavafis.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

 

Leer completo:

Ítaca

 

Segun la FONDEU, usar Yincana, en lugar de gincana, es la forma recomendada para designar al ‘conjunto de pruebas de destreza o ingenio que se realiza por equipos a lo largo de un recorrido, normalmente al aire libre y con finalidad lúdica’.

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