Ruta Lechera. Caminos del norte.

La Ruta.

A primera hora de la mañana nos reunimos en el Parque de La Milagrosa (Medellín) para ponernos en marcha. Salimos en dirección oeste, hacia la Regional donde tomaremos dirección norte por la Carretera 25 atravesando Bello y Copacabana.  Una vez dejamos éstas atrás comenzamos a ascender por la bellísima y serpenteante carretera. Circulamos entre la espesa vegetación, flanqueados por el talud a la izquierda y el barranco a la derecha. Cada poco, en ciertas curvas, o en ensanches de la vía, se habren claros en la arboleda y nos permite ver en el fondo del valle la ciudad. El tráfico es denso y lento, pero un disfrute estético. Viajamos rodeados de enormes camiones de diseño americano magnificamente decorados, llenos de cromados y luces, de esos que cuando éramos niños nos fascinaba ver en las películas.

Ascenso al Alto de Matasanos

Al cabo de unos kilómetros de ascensión llegamos al Mirador de Témora en el Alto de Matasanos. Hacemos una parada en el estadero para tomar café y disfrutar de las fantásticas vistas. El lugar es utilizado como punto de salto por escuelas y aficionados al parapente y el ala delta. 

Mirador de Témora

Retomamos la marcha hasta el cercano pueblo de Don Matías, donde entramos hasta el parque principal para visitar su esbelta iglesia que se alza majestuosa en la presidiendo la plaza.

Don Matías

De allí continuamos a Santa Rosa de Osos, donde hacemos una larga parada para comer y pasear por su gran plaza principal al rededor de la cual se sitúan la bonita Iglesia, un buen numero de bares, billares, comercios y restaurantes. Nos sentamos a comer junto a la ventana de uno de ellos, desde donde contemplamos el animado trasiego de personas y vehículos mientras comemos platos de la gastronomía tradicional paisa (arroz, carne, plátano maduro, frijoles, ensalada). Tomamos café y marchamos a pasear por los alrededores.

Santa Rosa de Osos

Entramos a conocer la Iglesia y hacemos fotos a las «chivas» o «escaleras» (autobuses tradicionales de la zona, aun muy comunes en los pueblos, muy coloridos y extremadamente decorados.) con su techo repleto de cántaras de leche transportadas junto con otros bultos.

Chiva cargada de cántaras de leche en el techo.

Seguimos ruta hacia Entrerríos, al que entramos para una visita rápida a su parque principal e iglesia y acto seguido tomamos un camino (carretera descubierta) por el que acercarnos al Peñón de Entrerríos (el monolito).

Carretera descubierta, lo que en España diríamos pistas forestales.

El camino es duro y a tramos se hace complicado avanzar, pero lo pasamos de maravilla poniendo a prueba nuestras máquinas y nuestro aguante en las pedregosas pendientes ascendentes donde perdemos casi totalmente la tracción.

Paisajes en las inmediaciones del peñón de Entrerrios

A cambio disfrutamos además de unas vistas maravillosas del ondulado valle con una variedad increíble de verdes. Llegamos hasta las cercanías del peñón aunque no conseguimos dar con un camino que nos lleve hasta la base; ¡no importa, el lugar es una hermosura!

Pasamos un rato descansando, haciendo fotos y disfrutando del entorno hasta que decidimos tomar el camino de vuelta. La tarde esta ya avanzada y aun nos queda trecho por recorrer.

De vuelta en Entrerríos tomamos dirección hacia el majestuoso Embalse Riogrande, y de allá a San Pedro de los Milagros, famosa por su Basílica magníficamente decoradas sus naves tanto en paredes como bóvedas.

La majestuosamente decorada Basílica de San Pedro de los Milagros

Entramos a conocer el templo y paseamos por las concurrida plaza en la que se asienta hasta que la luz del comienza a disminuir.

Arrancamos las motos y ponemos dirección hacia San Felix donde llegaremos ya de noche cerrada, a cenar en uno de los muchos restaurantes que franquean la vertiginosa carretera descendente, descolgándose con agradables miradores desde los que se contempla la inmensa mancha luminosa de Medellín extendiéndose por el valle y las faldas de las montañas. El tráfico es muy denso y lento por lo que, a pesar de la cercanía de la ciudad (a penas 30km) nos lleva cerca de una hora descender hasta ella.

Ya en la Regional nos despedimos de nuestros/as compañeros-guías de ruta. Sin duda, hoy ha sido la ruta más bonita que hemos hecho en estas tierras, por más que las de los días previos nos habían encantado. La compañía, los paisajes y los buenos momentos vividos a lo largo del día nos han hecho disfrutar como nunca.

 

Conocer más sobre …

Alto de Matasanos

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Don Matías

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Iglesia de Don Matías

Santa Rosa de Osos

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Entrerríos y su monolito.

Antes de la llegada de los conquistadores españoles, fueron los indígenas Nutabes los pobladores de estos territorios y los circundantes, en las tierras comprendidas entre los ríos Cauca y Porce.

La fundación del asentamiento data de 25 de junio de 1830 por Diego Beltrán de Castillo, José Ignacio Jaramillo, Modesto Tamayo. Cinco años despué se erige en municipio. Antes de ser nombrado Entrerríos, el distrito era llamado Don Diego, en homenaje a uno de los primeros pobladores, don Diego del Castillo. También ha sido llamado Mesopotamia. Su nombre actual se debe a que el municipio está situado entre dos ríos: El río Grande y El río Chico.

Está localizado en un valle ondulado atravesado por la Quebrada Torura. Entrerríos y posee un clima frío. Son famosos sus paisajes de diferentes tonalidades de verde y el Peñón de Entrerríos, un monolito de 75 metros de altura, similar al famoso Peñón de Guatapé , aunque más pequeño. Entrerríos es tradicionalmente tierra ganadera, con fincas que se pueden visitar para conocer el proceso de la producción lechera.

Monolito de Entrerríos

En su Parque principal se alza la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, terminada y erigida como parroquia el 27 de julio de 1836. Con posterioridad se remodela entre el 1882 añadiéndose el frontis, el techo, el reloj y las campanas, terminándose las obras en 1888.  En su interior hay lienzos de Salvador Arango Botero en decoración del cielo raso, además de la imagen de la Virgen de los Dolores, de origen barcelonés, que preside el altar dorado tallado en madera.

 

San Pedro de los Milagros

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San Félix

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Loma del Pajarito

Esta agreste zona en el norte de Medellín es un concurrido lugar donde parar a degustar platos de la gastronomía tradicional de la región y asomarse a contemplar las fabulosas vistas que se ofrecen desde los miradores y terrazas de los estaderos que jalonan la carretera que la conectan con Medellín , en la base del valle.

 

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