Vuelta a Oriente.

La ruta.

Partiendo de Medellín se comienza el ascenso por Las Palmas en dirección al turístico pueblo de El Retiro, a uno 50 minutos, siguiendo la bonita y sinuosa Carretera 56 que atraviesa valles, colinas, embalses y campos verdes.

Parque principal de Retiro con sus tradicionales casas.

Desde el Retiro, se retorna 7 kilometros por la carretera por la que se accedió, en dirección a La Ceja, visitando por el camino el Salto del Tequendamita, estupendo lugar donde hacer una parada y disfrutar de la naturaleza desde las terrazas tomando un café antes de continuar ruta.

Salto de agua del Tequendamita, un agradable lugar para el ocio.

Ya en La Ceja, pueblo bullicioso y más poblado, se visita su Parque e Iglesia principal y sin mucha demora se continua en dirección a Aguas Claras atravesando verdes praderas y arboledas siguiendo un trazado  entretenido de conducción hasta llegar a San Antonio de Pereira, la turística y animada localidad en la que una vez mas destaca su parque de traza cuadrada y la sencilla iglesia y casas típicas que lo delimitan.

Iglesia de La Ceja en una esquina del parque principal del bullicioso y animado municipio.

Este lugar resulta perfecto para hacer un largo descanso y degustar sus ricos postres, por los que es conocida.

Retomando la marcha nos dirigiremos hacia Llanogrande se regresa hasta Don Diego, punto en el que nos incorporamos a la Carretera 56 en dirección a las Plamas. Unos kilometros mas adelante nos desviaremos a la izquierda por las endicaciones a Savaneta para tomar camino hacia la Loma del Escobero desde la que descenderemos a Medellín para finalizar.

El Pueblo de San Antonio es famoso por sus postres.

Los camiones son una de las cosas que me encantan en Colombia: Son espectacularmente bellos.

Conocer más sobre el oriente antioqueño…

Los conquistadores españoles (principalmente vascos) ocuparon el altiplano del oriente antioqueño a principios del siglo XVII y en 1734 don Ignacio Castañeda y su esposa doña Javiera Londoño se establecieron en territorios de lo que hoy es El Retiro para explotar con sus esclavos las minas o aventaderos de El Guarzo.

El 11 de octubre de 1766, doña Javiera firmó el testamento que había convenido con su esposo, donde le daba libertad a 140 esclavos y les cedía la más productiva de las minas de El Guarzo, siendo ellos los primeros en liberar esclavos en América y el mundo. De este gesto se deriva el gentilicio de guarceños y el apelativo “Cuna de la Libertad”. En conmemoración a tan trascendental hecho histórico surge la Fiesta de los Negritos.

De camino a El Retiro, por carreteras de una vegetación exuberante.

El Retiro.

Pequeño y bello municipio con un hermoso parque principal presidido por la Iglesia, la alcaldia y rodeado de coloridas casas típicas antioqueñas.

Desde Medellín, se asciende hacia el antiplano antioqueño por Las Palmas y la Carretera 56.  La ruta es tremendamente divertida para recorrer en moto, con una carretera serpenteante que va atravesando magníficos parajes entre los que destacan el Embalse de La Fé, con el Parque ecológico de Los Salados. En los laterales de la vía se suceden un interminable número de estaderos (lugares donde parar a comer platos típicos antioqueños) y negocios de todo tipo entre los que abundan los de trabajos de la madera, que muestran sus mercancias a pie de carretera.

Historia.

Territorio habitado por indígenas Tahamíes y Quiramas, a partir de 1786 se inició el asentamiento de población blanca, mestiza, mulata y negros libertos. El  pueblo fué fundado por Don Juan José Mejía, primero en edificar su casa en este paraje, en 1790 y erigido como municipio el 15 de octubre de 1814.

Iglesia Nuestra Señora del Rosario.

Don Juan José Mejía regaló el terreno frontal a su casa para la Plaza, la casa cural y la capilla, que el 13 de novienbre de 1814 inicia su contrucción en paja. La estructura definitiva se terminó alrededor del año 1874,  de estilo barroco.

Fiestas de los Negritos.

Del 26 al 30 de diciembre. Son las fiestas de fin de año más populosas y apetecidas de Antioquia. Las amenizan las mejores orquestas de música tropical y parrandera de Colombia y hay actividades culturales y recreativas para todos los públicos. Su tradición se remonta a 1767 cuando muere doña Javiera Londoño y se hace efectivo el testamento que le da libertad a sus esclavos a cambio de que cada año ellos, y sus descendientes por la vía materna, le celebren una misa y una fiesta religiosa por el eterno descanso de su alma y la de su esposo don Ignacio Castañeda.

 

Salto del Tequendamita

Es una pequeña cascada natural de 20 metros de altura de la quebrada La Chuscala ubicada en la carretera que conduce desde El Retiro hacia La Ceja, a 7 kilómetros del primero. Es considerado patrimonio turístico de Antioquia y a su alrededor hay diversas atracciones, restaurantes, tiendas de comestibles, espacios para el baño. El paraje es muy popular entre los visitantes de la región.

El entorno del Tequendamita, como el de toda la comarca, es frondoso y de construcciones coloristas.

La Ceja

Historia

Territorio habitado por indios Tahamíes al que llegarosn los conquistadores españoles en 1541 al mando de Álvaro de Mendoza, descubriendo un extenso y fertil valle colmado de hermosas praderas verdes y abundantes aguas claras. Lo denominaron Valle de Santamaría, el cual hoy día se conoce como Valle de La Ceja del Tambo.

En 1683 se abrió el camino entre San Nicolás de Rionegro y Santiago de Arma, el que a su vez conducía a Popayán. Los lugareños construyeron un refugio o tambo a la vera de esta ruta, lo cual originó posteriormente que la localidad comenzase a conocerse como “La Ceja del Tambo”, oficialmente fundada el 7 de diciembre de 1789. que fue elevada a la categoría de municipio en 1855.

Basílica menor de Ntra. Sra. del Carmen.

El templo data de 1815, pero a lo largo de su historia ha sufrido varias intervenciones, siendo el último gran cambio realizado a causa del sismo de 1938, que destruyó la fachada neoclásica (mas no el interior), por lo cual se levantó una nueva fachada en estilo neogótico, el que actualmente ostenta.

El parque principal de La Ceja al atardecer se abarrota de familias y amigos compartiendo el tiempo libre.

San Antonio de Pereira.

Barrio de Rionegro qyue inicialmente fue un caserío indígena que debe su denominación a la imagen de San Antonio hallada por una mujer nativa, a orillas del río “La Pereira” a mediados del siglo XVII.

Su Iglesia

En la época de dicho hallazgo, en un costado del parque principal los vecinos levantaron originalmente una humilde edificación de paredes en tapia y techo pajizo, que perduró hasta 1725, pues en ese año se comenzó otra construcción más sólida, ejecutada en varias etapas y finalizada en 1775. Su fachada principal fue construida en ladrillo con doble espadaña, cubierta a dos aguas con teja española y muros en tapia.

Hacia 1877 se realizaron algunas modificaciones a la edificación colonial. Se aumentó su área, sobre la zona del presbiterio se levantó un cimborrio octogonal y los soportes originales fueron recubiertos por falsas columnas clásicas, muy al gusto republicano, la tendencia de ese momento. En 1930 el templo fue nuevamente sometido a reformas, las dos espadañas de la fachada fueron fusionadas al construirse un gran remate triangular, en el cual se colocó un reloj. Pero las modificaciones en el templo no terminaron, pues en 1990 le fue retirado el pañete a la fachada principal, dejando a la vista el ladrillo, exponiéndolo a un acelerado deterioro. También fueron eliminados en el interior los falsos arcos y columnas. En 1991 la Fundación Ferrocarril de Antioquia interviene oportunamente, impidiendo que se realizaran más errores en el pequeño templo y asumió el liderazgo de su restauración.

En las calles de San Antonio de Pereira

La Loma del Escobero.

Paraje conocido como el “Mortirolo colombiano” entre los aficionados al ciclismo es un hermoso y agreste trayecto por el que realizar el vertiginoso descenso a Envigado y Medellín.

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