1. Mis primeros kilómetros hasta llegar a Chaouen

Nada más pasar la frontera nos encontramos un país en periodo de modernización. Buenas carreteras e infraestructuras y ciudades muy cuidadas durante los primeros kms hasta pasar Tetuán.

Mezquita Mohamed VI en Catillejos
Mezquita Mohamed VI en Castillejos

Tetuán es una gran ciudad, organizada y moderna (al menos lo que vemos en el tramo que atravesamos). Más pareciese que viajamos por alguna ciudad mediterránea española, sino fuera por la vestimenta de la gente, especialmente las mujeres.

Dejando atrás la ciudad, de camino a El Aaiún, tomamos la N13/N2, carretera por la que atravesaremos gran parte del país en nuestro camino al sur, y comenzamos a ascender y comienzan a sucederse pueblos más pobres y atrasados.

De camino a Chaouen, con Beni Hhassan al fondo.
De camino a Chaouen, con Beni Hhassan al fondo.

Se abre ante nuestra vista una imagen distinta, uno de los muchos Marruecos distintos que descubriremos en las siguientes jornadas. Las cunetas están llenas de tenderetes de niños vendiendo madroños. Hay mucha basura y escombros acumulados, pero a su vez todo parece más auténtico.

De camino hacia Chaouen tenemos unas bellas vistas del Bani Hhassan
De camino hacia Chaouen tenemos unas bellas vistas del Bani Hhassan

Hacemos alguna parada por el camino para contemplar a pie de carretera para contemplar las estribaciones de Beni Hhassan a nuestra izquierda. Después alcanzamos un tramo más llano y fértil donde vemos pequeñas huertas y algunos rebaños de ovejas y cabras así como muchos burros poco más grandes que un perro.

Casas y mezquitas más o menos dispersas que forman núcleos de población no muy definidos van sucediéndose mientras caen los kilómetros.

 

Chaouen, la ciudad azul.

Entrada a la Medina de Chaouen por la puerta oeste
Entrada a la Medina de Chaouen por la puerta oeste

A primera hora de la tarde estamos llegando a Chaouen, la ciudad azul. Escondida entre las casitas que se abigarran en la montaña, se encuentra la Medina, que es impresionante. Guardada por siete puertas, un entramado de decenas de callejuelas, escaleras, callejones y terrazas se vas entrecruzando a distintos niveles.

Medina de Chaouen
Medina de Chaouen

El laberinto que forman está repleto de restaurantes, tiendas de ropa tradicional, teterías, talleres de diversas confecciones, así como panaderías y toda clase de comercios. Los olores a cúrcuma, a cuero, a comidas diversas y a té inundan el ambiente. Es simplemente espectacular.

La cascada y el río, al este de la Medina de Chaouen
La cascada y el río, al este de la Medina de Chaouen

Al caer la tarde, las llamadas a la oración resuenan desde los pequeños minaretes de las sencillas mezquitas de la Medina. Salimos por la puerta este, que da al pequeño río Fouara entre los puestos de suvenires. Hay muchas familias marroquíes fotografiando a sus niñas, ataviadas con trajes tradicionales.

Tomando el Té y contemplando Chaouen desde la terraza
Tomando el Té y contemplando Chaouen desde la terraza

Tomamos un té contemplando la ciudad desde lo alto de una tranquila terraza y volvemos caminando de nuevo por la Medina hacia las puertas del sur, que dan a la Kasbah y más allá, a la zona más moderna de la ciudad, la correspondiente a la época del protectorado español.

Junto a la Kasbah de Chaouen
Junto a la Kasbah de Chaouen

La urbanización correspondiente al periodo español del siglo XX se organiza alrededor de una plaza circular ajardinada. Aunque no muy grande, mucho más amplia que las demás. Cercana a ella, sobre las terrazas del Boulebard Hassan II, la Mezquita y el cementerio musulmán Moulay Ali Ben Rashid.

Urbanización colonial española de Chaouen correspondiente al siglo XX
Urbanización colonial española de Chaouen correspondiente al siglo XX

 

 

Icono Restaurante ¿Donde comer?

Bab SoukAv. Sidi Abdelhamid, Chefchaouen, Marruecos. 

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