Toscana Veneto 2013. Parte II: Del sur de la Toscana a Venecia.

Virando a interior.

La tarde transcurre por divertidas carreteras secundarias de suaves curvas, delicadas colinas, minúsculos pueblos y maravillosos paisajes. Poco a poco y plano en mano vamos descubriendo el camino a seguir para llegar, al atardecer, a la espectacular Siena.

Siena.

Esa noche, tras visitar la monumental catedral y callejear por los alrededores, nos instalaremos en el único alojamiento que logramos encontrar disponible. La noche esta algo fresca y cae una suave lluvia durante un corto rato. Conseguimos alquilar una antigua caravana en un camping: estupenda para descansar.

 

A la mañana siguiente madrugamos y fuimos al centro a desayunar un espléndido café y unos pasteles típicos de la zona en Pasticceria Nannin. A escasos metros llegamos a la hermosamente peculiar Piazza Del Campo y desde allí recorrimos el centro histórico. Antes de la hora de comer emprendimos viaje a nuestro siguiente destino.

Florencia.

A primera hora de la tarde estábamos llegando a la Piazza della Stazione, en pleno centro, sin comer y sin alojamiento  por lo que decidimos entrar a comer en un restaurante de comida rápida con wifi gratuita desde el que reservamos un hotel a escasamente una centena de metros. Dejamos el equipaje, nos cambiamos de ropa y nos fuimos a patear la abarrotada zona turística de la ciudad.

 

Yo aún recordaba, de viajes anteriores, el itinerario habitual que todo turista suele hacer: Cattedrale di Santa Maria di Fiore, Piazza della Signoria, Palazzo Vecchio, Piazzale degli Uffzi, Ponte Vecchio, Santa Croche, Palazzo Pitti y por último, de regreso a por la moto para subir, ya de noche, al mirador del Piazzale Michelangelo desde el que se tienen unas impresionantes vistas de la ciudad iluminada, desde lo alto, más allá del Río Arno. Allí cenamos en un puesto callejero de comida y siguiendo la música latina encontramos una discoteca de verano donde alargamos la noche en un divertidísimo ambiente.

 

Flag_of_Veneto.svg Cambio de tercio: Al Veneto.

Nuevo día y nuevos planes, abandonamos Florencia y ponemos rumbo a Venecia atravesando Emilia Romagna. Algunas obras en la carretera nos obligan a detenernos y hace algo tortuosa la travesía. Después una tormenta nos sorprende a la altura de Bolonia con tan buena fortuna que justo nos pilla repostando frente a un restaurante: aparcamos la moto a un lado y nos sentamos a comer y ver una película. Para antes de que acabe el cielo se ha despejado por completo y podemos retomar el camino hasta Venecia.

 

Venecia.

Sin más contratiempos, cuando la tarde empieza a despedirse alcanzamos el puente que comunica la Isla de Venecia con el continente. Plácidamente recorremos sobre las aguas la Via della Libertá deleitándonos con la imagen de las torres y palacios de Venecia flotando sobre las calmada aguas doradas y violetas reflejando el ocaso.

Tras dejar la moto en el aparcamiento situado a la entrada de la isla, caminamos porteando el equipaje hasta el hotel, nos aseamos, vestimos ropa cómoda y salimos a caminar por esta joya irreal, pero fascinante.
A la mañana siguiente, muy temprano, salgo a correr subiendo y bajando por los puentecitos, callejeando por el laberinto que constituye Venecia. Acabo a las puertas de la Universidad. Entro a curiosear el edificio sin que nadie me lo impida. A la salida me quedo unos minutos deleitándome con la imagen de las altas cumbres Dolomitas con sus crestas nevadas como contrapunto a las brillantes aguas de la laguna bajo un hermoso cielo azul.

 

Burano

 

Empleamos el día en recorrer la ciudad alternando las caminatas con el Vaporetto y después de comer nos embarcamos para cruzar a la Isla de Burano. Sus calles están casi desiertas lo que nos permite disfrutar de sus casas multicolor sin que nadie nos moleste. Rato después, desde una pequeña pradera en el extremo suroeste de la isla contemplamos como el sol se pone sobre la laguna dibujando el “skyline” de Venecia sobre las anaranjadas aguas.

Regresamos en el Vaporetto hasta la Piazza di San Marco desde donde regresaremos paseando al hotel despidiéndonos ya casi de la ciudad.

 

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