N340 – Sur. Carretera del Mediterráneo.

La carretera N-340, o carretera del Mediterráneo, es la más larga de las carreteras nacionales de España. Sus 1248 kilómetros unen Cádiz con Barcelona recorriendo la costa del Mediterráneo  atravesando diez provincias.  Hasta la altura de la provincia de Murcia, la N-340 sigue el trazado de la antigua Vía Augusta, construida durante la ocupación romana de la península ibérica. Si bien su kilómetro 0 está situado en Puerto Real (Cádiz), en esté relato tomaré como punto de partida la capital de Cádiz.

El tramo sur de la N-340 que recorrerá este relato es un trayecto de 270 que me llevará desde las bellas playas Cádiz hasta Málaga, la capital de la costa del sol.

Cádiz.

A primeras horas del día, con el depósito lleno y el equipaje montado, salgo en dirección a San Fernando por las fortificaciones del castillo de la Cortadura dejando atrás la “Tacita de plata” (Cadíz). A mi derecha el Atlántico baña la kilométrica Playa de la Cortadura hasta la entrada de la que en su día fue la Isla del León, la Actual San Fernando.

Playa de la Cortadura

En este punto, en vez de seguir el trazado de la carretera decido rodear la localidad siguiendo las marismas de Camposoto, paraje de extraordinaria belleza entre el acuartelamiento del ejército y el parque natural. La zona  es una extensión de humedales con abundantes aves.

Por Chiclana de la Frontera me encamino de nuevo hacia el mar que alcanzo en Sancti Petri. Desde allí continúo junto a él hasta Conil de la Frontera. En Conil decido visitar esa joya de pueblo blanco que se asoma desde lo alto del monte llamado Vejer de la Frontera. Hago una larga parada, visito su fortaleza, murallas y recorro sus empinadísimas callejuelas.

Vejer de la Frontera

Ya avanzada la mañana me pongo de nuevo en marcha en dirección del siguiente hito histórico, el cabo de Trafalgar. Atravesando los pinares costeros llego hasta las dunas. A lo lejos veo el faro homónimo aparco la moto y me admiro de la inmensa duna que engulle la carretera.

Cabo de Trafalgar

Siguiendo la línea de costa me dirijo a los Caños de Meca desde donde contemplo el maravilloso espectáculo del atlántico batiendo contra los acantilados, y de allí a Barbate.

Caños de Meca

Aparco junto a la arena fina de su tranquila playa (en este mes de marzo) y disfruto largo rato de ella sola para mí.

Tarifa

La mañana va ya muy avanzada y es hora de dirigirme al hito por excelencia de esta ruta: La punta de Tarifa, el punto más al sur del continente europeo. En unos pocos kilómetros me encuentro agotando los últimos metros del viejo continente.  Paro para tomarme unas fotos con tremendo cuidado ya que estas tierras el viento suele sopla con violencia y hoy no es una excepción.

Punta de Tarifa. Extremo sur de Europa

Rodeando  el Castillo de Guzmán el Bueno, paso junto al monumento de Sancho IV el Bravo, Rey Castellano que reconquistó la ciudad para los cristianos hace algo más de 700 años. Asciendo hasta lo alto de la fortaleza y desde ella abandono la ciudad dejando atrás al Atlántico y contemplando ya por primera vez el Mediterráneo.

De regreso a la N-340 asciendo al pequeño puerto y comienzo el descenso hacia el Mirador del Estrecho desde el que contemplo nítidamente la costa africana. La vista es bellísima con las verdes laderas entre el azul del cielo y el del Mediterráneo.

Mirador del Estrecho

Rodeo la Línea de la Concepción y San Roque para entrar en la provincia de Málaga.

Málaga

Desde San Diego vuelvo a ir junto al mar recorriendo las turísticas localidades de la Costa del Sol. Voy dejando atrás Estepona, Marbella, Mijas, Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos hasta llegar a Málaga, a la que accedo con los últimos rayos de sol.

Málaga. Playa de la Malagueta.

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